La terapéutica de la artrosis es un proceso complejo que se encuentra en continua revisión. En el artículo “Actualización de la eficacia de condroitín sulfato y sulfato de glucosamina en el tratamiento de la artrosis” publicado en la revista “Actualidad en farmacología y Terapéutica” en junio de 2011, los farmacólogos clínicos Francisco Abad Santos, Dolores Ochoa Mazarro y Antonio G. García repasan los mecanismos de acción del condroitín sulfato y el sulfato de glucosamina, y sus efectos sobre los síntomas y el efecto modificador del curso de la enfermedad a través de los estudios, ensayos clínicos y meta análisis más recientes. Éstas son sus principales conclusiones:
- La eficacia terapéutica del condroitín sulfato en la artrosis se relaciona con su efecto antiinflamatorio, inhibición de encimas proteolíticas y mediadores de la inflamación.
- Los resultados de los ensayos clínicos y los meta-análisis coinciden en concluir que el condroitín sulfato es más eficaz que el placebo en reducir el dolor espontáneo, aumentar la capacidad funcional, disminuir la ingesta de medicación de rescate y en la valoración global del paciente y el investigador.
- En cinco meta-análisis se concluye que el condroitín sulfato es eficaz para el tratamiento de la artrosis con un excelente perfil de seguridad. En otro meta-análisis hecho con sólo tres ensayos clínicos se concluye que el beneficio es dudoso; estas conclusiones han sido rechazadas por numerosos autores.
- En un meta-análisis con cuatro estudios se demuestra que el condroitín sulfato frena la velocidad de estrechamiento del espacio articular en la artrosis de rodilla, mientras que placebo no posee este efecto.
- Los ensayos clínicos sugieren que, partiendo de una anchura inicial de 2mm del espacio articular de la rodilla, el tratamiento con condroitín sulfato podría evitar que dicho espacio se redujera a la mitad a los 10-14 años.
- En un reciente estudio con imagen por resonancia magnética se demuestra que tras seis meses de tratamiento con condroitín sulfato disminuye la pérdida de cartílago y el deterioro del hueso subcondral.
- Tras un seguimiento de 8 años se constató que el sulfato de glucosamina (durante 1 a 3 años) redujo un 57% la necesidad de artroplastia de rodilla.
- El condroitín sulfato y el sulfato de glucosamina pueden aportar ventajas fármaco económicas al reducir el consumo de terapias adicionales, la incidencia de reacciones adversas y la necesidad de artroplastia de rodilla.
Puedes leer el artículo completo en la web de la Sociedad Española de Farmacología en la página 97.
