La testosterona, posible factor protector contra las lesiones de rodilla

La testosterona podría explicar la menor cantidad de lesiones de rodilla en hombres, mientras que los estrógenos tendrían un efecto debilitante sobre los ligamentos de las mujeres.

Estudios con ratones apuntan a que los efectos de las hormonas explicarían por qué las mujeres tienen diez veces más posibilidades de padecer lesiones de ligamento anterior cruzado que los hombres. Según los resultados de un estudio de la Universidad John Hopkins, los ratones con niveles normales de testosterona tenían lesiones de ligamento anterior cruzado menos graves que los que habían sido castrados y ya no producían testosterona. Esto sugeriría, apuntan los investigadores, a un “posible efecto protector de la testosterona”.

Dado que la mayoría de lesiones de éste ligamento se debe a la práctica deportiva, la autora principal del estudio, Jennifer Elisseeff, afirma que estos nuevos hallazgos podrían permitir en un futuro desarrollar técnicas para identificar atletas con mayor riesgo de lesión ligamento cruzado anterior en base a sus niveles hormonales. El ligamento anterior cruzado es un tejido flexible que atraviesa la rodilla y conecta el fémur con la tibia.

Estudios anteriores ya habían detectado una mayor incidencia de estas lesiones en mujeres, las cuales tienen un riesgo entre dos y diez veces mayor de sufrir este tipo de lesión. La explicación a esta diferencia entre sexos se debería a diferencias anatómicas, de fuerza muscular, hormonales y reflejos. Otro de los autores del estudio, William Romani, ya había demostrado en un estudio anterior que las hormonas femeninas (los estrógenos) debilitan el ligamento cruzado anterior, pero también que los ligamentos rotulares de ambos sexos tienen receptores de testosterona. “Pensamos que los estrógenos pueden debilitar el ligamento cruzado anterior de las mujeres, haciéndolo más propenso a romperse, mientras que la hormona masculina testosterona podría reforzar este ligamento, protegiéndolo de lesiones”, comenta Romani.

testosterona

En su nuevo estudio, Romani y Elisseeff retiraron el ligamento cruzado anterior de 16 ratones sanos. Ocho de los ratones tenían niveles normales de testosterona, mientras que ocho habían sido castrados, con lo que sus niveles de testosterona eran prácticamente indetectables. Los investigadores midieron el área de cada ligamento y a continuación los extrajeron para comprobar su capacidad de resistencia, analizando la cantidad de fuerza necesaria para romper éstos ligamentos. Los investigadores vieron que hacía falta más fuerza para romper los ligamentos cruzados anteriores de ratones con niveles normales de testosterona (34,5 Newtons, en comparación con 29,2) que los de ratones sin testosterona, lo cual indica que sus ligamentos eran más fuertes. Estos resultados confirmarían la asociación entre nivel elevado de testosterona y mayor resistencia de los ligamentos.

Serán necesarios, concluyen los autores, estudios adicionales para determinar los mecanismos exactos que hacen que estrógenos y testosterona influyan en la resistencia y fuerza del ligamento, y si estas hormonas tienen el mismo impacto sobre otros ligamentos de nuestro organismo.

Fuente: John Hopkins Medicine

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