Retos de futuro para los reumatólogos

Las enfermedades reumáticas están aumentando a medida que la población envejece, con el consiguiente impacto socioeconómico y sobrecarga del sistema de sanidad pública. En España, estas afecciones son la causa de la mitad de las incapacidades laborales permanentes y de la cuarta parte de las bajas laborales, lo que supone un total de 21 millones de horas de trabajo perdidas. Se calcula que un 20% de la población (uno de cada cinco habitantes) está afectado por algún tipo de enfermedad reumática. El 10-20% de las consultas realizadas a los médicos de cabecera se deben a problemas articulares.

Esta “avalancha” de artrosis y otras enfermedades reumáticas plantean una serie de retos, tanto para los profesionales médicos como para las autoridades sanitarias, de cara a proporcionar una asistencia de calidad al cada vez mayor número de personas afectadas por artrosis y otras patologías reumáticas.

reumatólogos

Hacia una asistencia de calidad en reumatología

Para proporcionar una atención de calidad, los expertos reumatólogos de la Sociedad Española de Reumatología y de la Sociedad Catalana de Reumatología subrayan la necesidad de mejorar los siguientes aspectos:

Diagnóstico precoz de la enfermedad. Esto requiere proporcionar acceso rápido a los servicios de reumatología así como una alta concienciación y formación de los especialistas en medicina familiar y comunitaria y una adecuada coordinación entre los niveles asistenciales (atención primaria y atención especializada). Aunque el diagnóstico y tratamiento precoz de la artrosis ha mejorado claramente durante los últimos años, aún queda espacio para la mejora.

Hacer del paciente “la estrella” del sistema de atención sanitaria. El paciente debe ser el eje sobre el que gira la actividad asistencial con el fin de atender sus necesidades y mejorar su calidad de vida.

Aumentar el número de especialistas en reumatología. La proporción de reumatólogos en nuestro país está por debajo de las recomendaciones internacionales de atención en reumatología y la proporción va a peor, pues no se cubren las bajas de reumatólogos jubilados con nuevos reumatólogos. En Cataluña, por ejemplo, de un total de 7,5 millones de habitantes, tenemos 1,7 reumatólogos por cada 100.000 habitantes, una cifra inferior a la recomendada por las autoridades sanitarias europeas y mundiales (un reumatólogo por cada 40-50.000 habitantes).

Según datos de un informe publicado por el Ministerio de Sanidad, la única comunidad autónoma con un número de especialistas en reumatología por encima de lo recomendado es Cantabria, mientras que Asturias, Andalucía, Cataluña y Valencia son las que tienen un porcentaje más bajo de reumatólogos. A este respecto, la presidenta de la Sociedad Catalana de Reumatología, la Dra. Núria Guañabens, afirma que “es absolutamente necesario aumentar el número de reumatólogos en el sector público, tanto en el ámbito hospitalario como en el de la asistencia especializada en las áreas básicas de salud”. Sólo así se conseguirá “una reumatología de excelencia en beneficio de nuestros pacientes”, recalca.

Corregir la desigual distribución de especialistas. Siguiendo con el ejemplo de Cataluña, los especialistas están distribuidos muy desigualmente: la gran mayoría se concentran en zonas urbanas. El 78% de los reumatólogos ejerce en la provincia de Barcelona, donde sí que las cifras se ajustan a los mínimos recomendados, pero en el resto de provincias catalanas el número de reumatólogos está por debajo, variando entre uno por cada 63.000 y uno por cada 74.000 habitantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tus opiniones serán siempre bienvenidas si cumplen las guías de participación que puedes leer en esta página. Al enviar tu comentario, entendemos que has leído y aceptado estas normas, basadas en el respeto, veracidad y pertinencia de los comentarios.